
Con el invierno, llegan los días de frío y las ganas de tomar un buen caldo caliente que reconforta y entona el cuerpo. Mucha gente, sin ganas ni tiempo de meterse a fondo en la cocina, utiliza las populares pastillas de caldo, ya que su modo de empleo es muy fácil y basta con disolverlas en agua unos pocos minutos para obtener un rico consomé.
Las hay de pollo, de cocido, de verduras, de carne o de pescado y, además de para caldos, también pueden añadirse a los guisos directamente como un condimento, salvándote más de un apuro culinario. Y tienen la ventaja de que son muy económicas, ya que preparar un litro de caldo con dos pastillas solo te costará unos 10 céntimos. Pero ¿te has preguntado alguna vez de qué están hechos estos pequeños cubitos?
Composición de las pastillas de caldo
Para saberlo, lo más sencillo es echar un vistazo a la lista de ingredientes de su elaboración y encontrarás que, principalmente, están compuestas por sal. La siguen el glutamato monosódico (E621), los ribonucleótidos de sodio (E635), el almidón, el extracto de levadura, las grasas saturadas y, al final, ya empiezan a aparecer las verduras, la carne o el pescado. Esto nos da una idea clara de que lo que se está comprando realmente es sal y potenciadores de sabor y muy poco producto bueno.
Como muchos otros productos procesados, las pastillas de caldo llevan glutamato, un aditivo que se utiliza para hacer que el sabor sea más intenso y se estimule el apetito, favoreciendo la obesidad. Por tanto, es un componente que gusta y engancha, ya que es muy sabroso. Sin embargo, no debe suplir la falta de buenos ingredientes y, además, puede provocar dolores de cabeza, presión en las sienes y rigidez en la nuca.
Con lo fácil que es preparar caldito y además reaprovechas huesos de la carne, o restos de pescado, y partes de verduras como las hojas del puerro que sino no se les da uso, y quedan unos caldos buenísimos. Yo hace muchísimos años que los hago y congelo, y me evito usar los cubitos de caldo concentrado esos salvo para emergencias (igual 1-2 veces al año).