
¿Es mejor tomar café nada más despertarte o esperar un rato? La lógica, o la costumbre, es probable que anime a hacerlo conforme salimos de la cama, pero la realidad es más compleja y podemos estar interfiriendo en el mecanismo natural que ponen en marcha nuestro organismo para activarnos cada mañana.
“Lo que te voy a contar contradice lo que hace casi todo el mundo”, advierte el doctor Aurelio Rojas. “Nada más levantarte de la cama tu cuerpo activa de forma natural el pico de cortisol matutino, lo que se llama científicamente respuesta del despertar”.
“En este caso el cortisol no es malo. De hecho es la hormona que te pone en marcha. Sube la energía, aumenta la atención, regula la tensión arterial y sincroniza tu reloj biológico. Y este pico ocurre de forma natural durante los primeros 30-60 minutos tras despertarte”, añade el cardiólogo.
“Si tomas café -subraya- justo al despertar, la cafeína que contiene no te da más energía, lo que hace es superponerse al pico natural de cortisol y el resultado es que tienes menos efecto estimulante, desarrollas más tolerancia a la cafeína y por eso lo necesitas cada vez que te levantas. Y en algunas personas con estrés crónico o el corazón sensible provoca más nerviosismo, más palpitaciones e incluso ansiedad”.
Café por la mañana sí, pero no justo al despertarte.
Llegados a este punto, el doctor Rojas, en base a lo que sugiere la ciencia, aboga por dejar pasar un tiempo prudencial antes de recurrir al café para evitar esa interferencia en el mecanismo natural de activación que pone en marcha nuestro organismo.
“Los estudios sugieren esperar 60–90 minutos tras levantarnos para tomar café. Ese pequeño gesto mejora sus efectos, reduce la sobre estimulación del sistema nervioso, respeta el ritmo circadiano y mantiene una respuesta hormonal más saludable y fisiológica”, explica el cardiólogo.
«¿Significa esto que el café es malo? Pues no. De hecho, el café bien utilizado se asocia con menor riesgo cardiovascular, menor mortalidad total y mejor función metabólica. Pero el momento importa. Así que despiértate con tranquilidad, expone a la luz natural del sol, muévete un poco por casa o de camino al trabajo, hidrátate, muy bien y luego, café. Seguro que tu corazón lo va a notar”, concluye.